viernes, 18 de enero de 2008

Caminante por la paz confía en los buenos oficios del Presidente Chávez



Desde Caracas el profesor Gustavo Moncayo envió un mensaje al gobierno colombiano: “no entiendo al gobierno colombiano y menos al alto comisionado para la paz, porque me parece que a ellos no les interesa la paz de Colombia, que a ellos no les duele el sufrimiento de cada una de las personas que están secuestradas”. Le solicitó al Alto Comisionado para la Paz en Colombia, Luis Carlos Restrepo, la posibilidad de sentarse a conversar y considerar la propuesta del presidente Chávez, la cual considera viable.

Explicó que con su sacrificio busca minimizar el dolor de los cientos de hombres y mujeres privados de su libertad a causa de la guerra en Colombia. A él, así como al resto de los familiares de los secuestrados, la tristeza los embarga cada día que pasa, días que han sumado largos años. A su juicio, las partes en conflicto han demostrado arrogancia a la hora de concretar una propuesta de paz, por ello han depositado sus esperanzas en la buena voluntad del presidente Chávez.

“Nos dirigimos a conversar con el presidente Chávez para decirle que nosotros, como padres y madres de familia de todos los secuestrados, seguimos confiando de sus buenos oficios, seguimos confiando en su calidad humana y elevamos nuestras oraciones para que el Señor lo ilumine, para que él, conjuntamente con la senadora Piedad Córdoba, logren encontrar la salida a ese problema tan complejo que vivimos en Colombia, como lo es el secuestro”, manifestó.

El Comité Internacional para la paz

Moncayo expuso la propuesta de constituir un Comité Internacional que vigile el cumpliendo de los acuerdos en materia de derechos humanos, y que impulse el proceso de paz en Colombia. En tal sentido expresó: “sería muy lindo que se formara desde aquí, desde Venezuela, para que sea garante del proceso de paz, junto a las personas liberadas”.

Explicó que este comité observaría la problemática de Colombia y de otros lugares donde se violan los derechos humanos, como es el caso de Guantánamo, “porque la lucha es por la liberación de los pueblos a los que se les violan sus derechos”.



Su lucha en la busca de apoyo internacional para alcanzar la paz en su país no termina aquí, luego de reunirse con el primer mandatario nacional regresará a Bogotá desde donde partirá hacia Europa en los próximos días. En este continente tiene previsto visitar Suiza, Gran Bretaña y España, ya que el propósito es lograr el mayor apoyo internacional posible.

Caminante no hay camino

El profesor Gustavo Moncayo es padre de un soldado colombiano retenido, hace diez años, por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Salió desde Sandoná, su pueblo natal, el 17 de junio del año 2007 hacia la capital colombiana para solicitarle el acuerdo humanitario al gobierno de su país. Acompañado de su hija, y de otros corazones solidarios que se ha encontrado en el camino, Moncayo ha padecido las inclemencias del sol y las lluvias.

Salió de Bogotá el 19 de noviembre de 2007 e ingresó a territorio venezolano el 20 de diciembre, en su recorrido pasó por San Antonio del Táchira, Barinas, Guacara estado Carabobo, entre otras poblaciones venezolanas. Su objetivo es lograr la paz en Colombia y con ella la libertad de los secuestrados y presos.

Con lágrimas en los ojos y con voz entrecortada el caminante por la paz agradeció al pueblo venezolano por solidarizarse con su causa. “En nombre de las madres y padres de familia que hoy encarnamos el secuestro, en nombre de nuestros hermanos colombianos, queremos presentarles a todos ustedes nuestra amistad y fraternidad, es grato saber que otras personas como ustedes se identifican con nuestro dolor, con nuestro drama”, expresó.
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2 comentarios:

MARIA ELIDA PEREZ PREZA dijo...

Muy buena tematica y contenidos.Solo dejeme decirle que si los reveldes no existieramos, la humanidad se estancaria. Saludos desde El Salvador.

siemprerebelde dijo...

Completamente de acuerdo, hermana latinoamericana. Creo que con rebeldía y paciencia son muchas las cosas que se pueden lograr. Entre ellas, el cambio. Ese cambio que seguramente nos llevará a reconocernos como el pueblo dueño de la Patria Grande que soñó Bolívar. Ese es el cambio de la integración. Saludos desde Venezuela. No dudes en volver y gracias por tu comentario. Un abrazo!