jueves, 17 de enero de 2008

Fidel: Brasil podría ser tabla de salvación para naciones latinoamericanas

La reciente visita del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva es una muestra consolidada de las relaciones de amistad y cordialidad entre los pueblos y autoridades de Cuba y la nación que dirige este mandatario, viejo amigo del líder cubano Fidel Castro, con quien sostuvo un encuentro de más de dos horas.

En el encuentro hablaron de todos los temas posibles, mas en una de sus declaraciones a la prensa, Lula reiteró que Brasil es la primera economía latinoamericana e igualmente el país con mayor avances tecnológicos de la región, y por ende con un desarrollo superior al resto, por lo que su papel es clave en la integración y la salvación de las naciones desde el Río Bravo a la Patagonia.

En las reflexiones de Fidel Castro del 14 del actual mes el presidente cubano se refiere a la nación carioca como posible tabla de salvación de los pueblos hermanos:

“Brasil, que se autoabastece ya de combustible y posee abundantes reservas, sin duda escapará de ese dilema. Erigido sobre una meseta que fluctúa entre 300 y 900 metros de altura, posee 77 veces la superficie de Cuba. Esa hermana república disfruta tres climas diferentes. Se cultivan allí casi todos los alimentos. No padece ciclones tropicales. Unida a la Argentina, podrían ser tablas de salvación para los pueblos de América Latina y el Caribe, incluido México, aunque nunca garantía de seguridad para éstos, porque están a merced de un imperio que no admite esa unión.”

Un análisis sobre estas líneas redactadas por Fidel Castro revelaría cuánto hay de cierto en la capacidad de Brasil de asumir un papel determinante en la ayuda a los países latinoamericanos y lo importante que podría ser su apoyo a la integración económica en esta área geográfica, que presenta las más grandes desigualdades mundiales, pues los ricos son cada vez más ricos y los pobres más desposeídos.

Pero como bien alerta el líder de la Revolución cubana, no basta con recursos, pues hay detrás de cada acción a favor de la independencia y la solidaridad, un enemigo poderoso de nombre Estados Unidos, que no está dispuesto a ceder un ápice en sus pretensiones hegemónicas, por lo que acude al chantaje, la presión y los ataques, ante el menor intento de autodeterminación de los pueblos.

Por tanto, dependerá en buena medida de la voluntad política y decisión de los líderes regionales y la conciencia de la necesidad de “emanciparnos por nosotros mismos y por nuestros propios esfuerzos”, si se quiere salir adelante como naciones independientes y capaces de lograr el bienestar social que suponen los justos sistemas de distribución de las riquezas en los que tanto ha insistido Fidel.

Brasil está llamado a ser protagonista de los cambios que emergen en Latinoamérica, sus condiciones como potencia económica lo colocan en estas circunstancias, además, cuenta con un líder que proviene de los trabajadores y que conoce muy bien las demandas de los pobres.

Sin dudas, las reflexiones de Fidel Castro de este 14 de enero dejan bien claro que sin que esto suponga soluciones milagrosas, la contribución brasileña a la causa latinoamericana es una necesidad en aras de acelerar el proceso de integración económica de la región, y con ello hacer realidad los sueños de millones de pobres para los cuales hoy la calidad de vida es una mera utopía.
Fuente