martes, 15 de abril de 2008

La prueba de que oficiales israelís asesoran a paramilitares colombianos y venezolanos


Especial extraído del blog ReporteOriente de wordpress:

En los últimos días ha tomado centimetraje en Venezuela y en Colombia el tema del paramilitarismo y la supuesta presencia de oficiales israelíes asesorando a estos irregulares grupos, quienes también deben ser catalogados de terroristas.

Recientemente el periodista y ex Vicepresidente de Venezuela, José Vicente Rangel, ha insistido con nombres y apellidos, en la presencia de oficiales israelíes en territorio colombiano, entrenando a supuestos grupos paramilitares, que podrían estar operando en la frontera con Venezuela y con Ecuador. Esta mención de Rangel nos obliga a hacer una breve reseña histórica que no puede pasar inadvertida.

Durante el segundo gobierno de Rafael Caldera, llegó a Venezuela, de la mano del entonces Parlamentario Paciano Padrón, el Coronel (R) del Ejército Israelí Leo Glesser, máxima autoridad de la empresa ISDS. La intención de Glesser era la de ofrecerle el servicio de seguridad a la empresa petrolera de la nación, PDVSA, para custodiar sus instalaciones, especialmente las que se encontraban ubicadas en la frontera con Colombia, ya que según Glesser, podían ser objeto de atentados terroristas por parte de la guerrilla colombiana, cosa que finalmente y gracias a Dios, nunca sucedió.

Tuvimos la oportunidad de conocer personalmente a leo Glesser durante la celebración del Congreso SEGUREXPO, que se celebró años atrás en la ciudad de Caracas. Glesser se mostró muy preocupado cuando observó que quien escribe esta reseña llevaba en la solapa de su saco un distinto con la bandera de Kuwait, ya que días antes habíamos participado en un evento con una delegación proveniente del país árabe que asistió a una cumbre petrolera en Venezuela. Inmediatamente y luego de una amable conversación, nos invitó a participar en un curso que dictaría en Tel Aviv, pero por razones económicas, nunca pudimos asistir. Glesser no logró venderle sus servicios al gobierno nacional, pero fue contratado por la Gobernación de Mérida, que en ese entonces encabezaba el adeco William Dávila, para dictarle cursos a los funcionarios de la policía regional y para venderle unos pertrechos militares y equipos antimotines, así como unas motos de cuatro ruedas.

A los pocos meses, la prensa colombiana denunciaba la presencia de Leo Glesser entrenando paramilitares en las afueras de la ciudad de Bogotá. Por esas cosas del destino, días después nos encontramos una agenda electrónica perteneciente a un vendedor de armas de origen argentino, que la dejó olvidad en el C.C.C.T. y quien también era ficha de la empresa ISDS y del Mossad Israelí. Dentro de su contenido observamos los números de contacto de los mayores proveedores de armas de Occidente.

Sepa quién es Leo Glesser, su historia...

No hay comentarios: