martes, 22 de julio de 2008

“Para hablar con la guerrilla no tengo que pedir permiso a nadie”: Daniel Ortega


Al celebrar el 29 aniversario del triunfo de la revolución sandinista, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, afirmó anoche que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), tienen disposición de “trabajar por la paz”, mientras que él no tiene por qué pedir permiso a nadie para dialogar con la guerrilla.

“Yo he sido bien claro, que para luchar por la paz no tenemos que pedirle permiso a nadie y sobre todo cuando esa lucha se ve imperiosa porque pone en riesgo la seguridad de la región, la seguridad de los países fronterizos con Colombia y la seguridad de los países centroamericanos”, dijo Ortega, en un acto ante miles de simpatizantes en el centro de Managua al que asistieron los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez; de Honduras, Manuel Zelaya, y el electo de Paraguay, Fernando Lugo.

Ortega desestimó así una nota de protesta del gobierno colombiano en la que el miércoles pasado desautorizó al presidente nicaragüense para iniciar conversaciones con las FARC para tratar “asuntos de la guerra y la paz”, luego de una petición que le hizo la guerrilla al líder sandinista esta semana para sostener una reunión.

En su nota, Bogotá advierte que “cualquier actividad que se desarrolle en tal sentido tiene que contar con la aprobación del gobierno de Colombia”.

De acuerdo con medios locales, una delegación de las FARC llegaría a Managua para reunirse con Ortega en el contexto de los festejos sandinistas, pero la visita no fue confirmada. La prensa, que citó al embajador de Colombia en Nicaragua, Antonio González, dijo a su vez que la Policía Internacional (Interpol), tiene órdenes de capturar a los rebeldes si son vistos en Managua.

En el acto, el presidente de Venezuela tomó la palabra para llamar a la unidad de América Latina contra Estados Unidos. “Cada día estamos más unidos y apoyándonos mutuamente para enfrentar las amenazas de afuera y de adentro”, dijo Chávez en relación a los procesos de integración de países con gobiernos izquierdistas en América Latina.

El mandatario venezolano, quien indicó que Honduras podría integrarse a la iniciativa de la Alternativa Bolivariana, que él promueve, junto con Cuba, Venezuela, Bolivia y República Dominicana, afirmó que la revolución sandinista que encabezó Ortega entre 1979 y 1999 “está viva” y fue inspiradora de procesos políticos que ahora se han dado en otros países de América Latina.

En este punto de su discurso, Chávez criticó la reactivación de la cuarta Flota Naval de Estados Unidos a la que calificó de ser una ridiculez.

De la misma manera, cuestionó a Europa y a Estados Unidos por las políticas migratorias que, afirmó, “atropellan” a los venezolanos, y aseguró que en reciprocidad tomará acciones contra empresas estadunidenses y europeas.

No obstante, el gobernante venezolano se declaró dispuesto a buscar “un camino pacífico” con Estados Unidos, siempre que los nuevos gobernantes de ese país “respeten la soberanía de América Latina” y entiendan que hoy en la región “hay una revolución, que los pueblos despertaron y que como ya hemos dicho, estamos resueltos a ser libres y no habrá imperio que frene este impulso de liberación”.

Por su parte, Ortega, calificó la revolución sandinista como una “resistencia contra el neoliberalismo y la tiranía del capitalismo global encabezada por el imperialismo yanqui”. Aseguró que esa revolución “nunca cayó, nunca se rindió”.

El mandatario nicaragüense, quien volvió al poder por la vía electoral en 2006, defendió el socialismo y señaló que debe organizarse “con justicia adecuada a las condiciones de nuestros respectivos países”.

En esa misma tónica, Lugo, quien asumirá como presidente de Paraguay el mes próximo, auguró el fin del imperialismo.

“El 20 de abril Paraguay conquistó la libertad y la democracia para sumarnos a los pueblos latinoamericanos pacíficamente, y hoy podemos decir desde Paraguay que en el siglo XXI ya no habrá imperialismos de ninguna clase”, afirmó.

En otro asunto, el gobierno de Venezuela informó haber detectado un centro de entrenamiento de paramilitares colombianos en el estado de Zulia, mientras que el ex vicepresidente de Venezuela José Vicente Rangel denunció la ampliación de una base militar estadunidense en Aruba, que incluye instalaciones subterráneas.

La Jornada