jueves, 18 de diciembre de 2008

Bienvenido Raul Castro y Cuba a formar parte del Grupo de Río



Esta es la noticia según Reuters:

Líderes de América Latina y el Caribe culminaron el miércoles una inédita cumbre en la que discutieron medidas para enfrentar la crisis global y reclamaron un nuevo trato de Estados Unidos, que históricamente ejerció su hegemonía en la región.

En el encuentro regional en el balneario brasileño Costa do Sauipe,+ por primera vez estuvo ausente Washington y se saludó el retorno de Cuba, separada de la Organización de Estados Americanos (OEA) hace más de cuatro décadas.

"Hace 200 años que conquistamos nuestra independencia y es la primera reunión que hacemos, éramos un continente de sordos", dijo el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.

La reunión fue precedida por otras tres cumbres en dos días, de la unión aduanera Mercosur, de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur) y del Grupo de Río, un mecanismo de concertación política que acogió a Cuba como nuevo miembro.

Los mandatarios también aspiraron a poder formar una Organización Latinoamericana y del Caribe, que podría concretarse en otro encuentro previsto a realizarse en México en febrero del 2010, dijo el presidente mexicano, Felipe Calderón, en una conferencia de prensa conjunta.

La organización, fundada sobre comunes "bases políticas, sociales y culturales", permitiría a la región "hacer valer su propia identidad, su propia fuerza", agregó.

En la cumbre, los mandatarios coincidieron en la necesidad de que Estados Unidos cese su embargo económico de 46 años sobre Cuba, que Lula consideró "injustificable".

El presidente boliviano, Evo Morales, propuso dar un plazo al mandatario electo estadounidense, Barack Obama, quien asumirá el 20 de enero, para que ponga fin a la medida, y en caso de que no se cumpla retirar los embajadores de Washington.

Pero Lula dijo en la conferencia de prensa que era "más cauteloso" y que debía aguardarse a que Obama asuma "para ver cuál va a ser su propuesta de política para América Latina, qué tratamiento le va a dar a Cuba, cuál va a ser su política para el Oriente Medio".

"Tengo la gran esperanza de que va a haber un cambio para mejor en la política estadounidense para América Latina y el Caribe", agregó.

Pero, en un discurso final ante sus colegas, dijo que llegó el momento "de que América Latina exija una conversación política con él (Obama) para saber cuál es la visión que va a tener" hacia la región.

Lula agregó que "nadie deja de reconocer la importancia que tiene Estados Unidos en el mundo (...) de dejar de hacer negocios con Estados Unidos o la Unión Europea", pero la región debe discutir sus posibilidades propias, "sino, nunca vamos a crecer, siempre pobres, siempre países de la periferia".

CONTENER LA CRISIS

Sobre la crisis económica global, sin que anunciaran medidas, los mandatarios coincidieron en responsabilizar a los países ricos y en la necesidad de continuar impulsando el desarrollo en la región para contener sus efectos.

Varios insistieron en la necesidad de que los países emergentes y en desarrollo continúen con fuerte acción del Estado, invirtiendo en infraestructura, generando empleos.

También recalcaron que es prioritario ordenar el mercado financiero internacional y que los países en desarrollo tengan un mayor poder de decisión en los organismos multilaterales.

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, se quejó de que las resoluciones de algunos organismos, como Naciones Unidas (ONU) o el Fondo Monetario Internacional (FMI) se apliquen a naciones débiles pero sean ignoradas por las poderosas.

"El problema no es solamente económico y financiero, es profundamente político, porque existe un doble estándar inadmisible", afirmó, citando como ejemplo resoluciones de la ONU sobre las islas Malvinas, que Argentina reclama, no acatadas por Gran Bretaña.

Pero el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, hizo un mea culpa por la región.

"No echemos la culpa de todos los males al imperio de turno (...) no hemos sido capaces de elaborar un proyecto que nos permita dar dignidad a nuestros pueblos", observó.

(Con reportes adicionales de Carmen Munary y Raymond Colitt. Editado por Silene Ramírez)