jueves, 3 de diciembre de 2009

El Congreso de Honduras o "Se sabe que es al revés"


Basura que habla. En el pensamiento llevan la carga. Falsificadores, estafadores, violadores de los derechos humanos del pueblo hondureño y del presidente Zelaya. Ineficientes que no han hecho absolutamente nada para sacar a su país de la pobreza. Todos muy buenos negociantes, dueños de fincas y clubes, de tiendas y franquicias. Pero muy malos a la hora de administrar los bienes del pueblo y de cumplir la voluntad del soberano. Son empresarios, banqueros. No son benefactores de quien les paga el sueldo.

Y estos son los congresantes de Honduras. Toman la palabra para tapar los  asesinatos, las violaciones a la propiedad, el secuestro del Presidente Zelaya y su expulsión del país en plena madrugada dejando que mediaran solo amenazas y maltratos. Toman la palabra para aseverar que Chávez en persona quiere injerir en asuntos internos del gobierno de Honduras. Porque Chávez quiere dominarlos y ellos, los héroes de blanco esplendor, colocados allí como Micheletti, por Dios mismo, nunca lo van a permitir.

Dios mismo al parecer les dió permiso para mentir y falsificar una firma: La firma del Presidente de Honduras, para sacarlo a la fuerza del país en el que fué elegido como primer mandatario en elecciones democráticas, para amenazarlo no solo a él, sino a todo aquel que protestara contra tal injusticia, para asesinar y torturar a cientos de personas que querían que Zelaya regresara a cumplir con el tiempo de mandato. Según los congresistas hondureños, Dios les dió permiso para pasarle por encima al pueblo hondureño, empezando por su presidente porque atendió las súplicas de 480 mil firmas para celebrar consultas y colocar la tristemente célebre "Cuarta Urna".

Pero no fue la cuarta urna solamente la que molestó a los "congresistas". Resulta que también estos leguleyos son empresarios y la medida de aumento de salario adoptada por Zelaya para mejorar el nivel de vida de los trabajadores, tampoco les gustó.

Y la idea que tuvo Zelaya de tomar el aeropuerto de la base de Palmerola como terminal internacional de Honduras, cosa que por demás buena falta que le hace, ofendió a los militares norteamericanos quienes con gusto se prestaron a la asonada permitiendo el uso de sus instalaciones para cometer la fechoría.

La inclusión necesaria en el ALBA de Honduras, molestó en grado sumo a la oligarquía disociada ya por los visitantes burgueses antichavistas procedentes de Venezuela y se dieron a la tarea de recrear propaganda negra confeccionada a punta de falsos y picantes rumores sobre el Presidente Chávez, Zelaya y el grupo que lo apoya. Al observar las marchas de protesta en contra del régimen de facto, nunca se vieron pancartas de Chavez, Fidel o el Ché.


Esta propaganda negra originada desde la falsimedia estadounidense y propiciada perfectamente de acuerdo con el partido republicano y su facción guerrerista, surtió sus efectos claramente en sectores de la clase media y alta del segundo país más pobre de América del Sur, convenciéndoles de que un comunismo chavista iba a arrebatarles sus bienes e instaurar una dictadura al estilo Pinochet en Honduras, por el solo hecho de que Honduras perteneciera al ALBA y disfrutara de precios ý períodos cómodos de pago por petróleo u otros productos necesarios para el pueblo hondureño. Porque tampoco era ninguna donación, como repite la oposición venezolana. Con Honduras se trataba de realizar convenios económicos que redundarían en  beneficios para el pueblo hondureño como país del ALBA; al igual que Nicaragua, Cuba o Bolivia, por ejemplo. Beneficios como los cursos de alfabetización o la Misión Milagro, por ejemplo, que atiende a buen número de personas con escasos recursos, permitiendo intervenciones quirúrgico-óftamológica en casos muy frecuentes como cataratas, pterigios, carnosidades, etc., totalmente gratis y sin riesgos para los pacientes.

En Venezuela, el sinónimo de "propaganda negra" por excelencia es Globovisión. ¿Y qué es Globovisión? Un partido político con muchísimo poder: El poder mediático, el cuarto poder. Y a través de Globovisión podemos ver al excelso congreso de Honduras representado por disociados, perdón, por diputados vociferando insultos para con el Presidente Chávez y contra el pueblo venezolano, porque la mayoría en Venezuela, lo apoya.

¿Y a alguno de nosotros, los que conocemos la historia nos molestaría que esta cuerda de delincuentes, falsificadores, calumniadores, asesinos, secuestradores y perjuros, hablaran mal de la revolución?

Como bien lo dijo Sean Penn, ganador de varios óscares, ya no como actor solamente, sino como cineasta:
"Si lo dice Pat Robertson, que Chávez debe morir para evitar una guerra, debe valer la pena ir a conocer a Hugo Chávez..." Vea el video:



Nosotros diríamos en cambio: "Si lo declara el congreso hondureño, debe ser falso, debe ser una infamia, debe ser... al revés."

Y así lo quiso ratificar Lula da Silva, Presidente de Brasil:

Sobre el hecho de Brasil haber reconocido las elecciones en Irán, pero no en Honduras, Lula afirmó que "los dos casos son completamente diferentes", ya que las elecciones iraníes "no violaron la Constitución", mientras que las hondureñas fueron organizadas "por un golpe repudiado por todo el mundo".


"El golpista se vistió de travesti político electo y convocó a las votaciones sin permitir que el presidente Zelaya fuese responsable por el proceso", criticó.
Por Irama Arias de Pool