miércoles, 8 de septiembre de 2010

DICTADURA 2.O en Chile


Los porfiados hechos nos dan la razón y para que quede constancia de ello pasaremos revista a los acontecimientos producidos hasta ahora:

1. La indolencia de los “gobernantes” para con los Mapuches que mantienen una lucha para obtener la devolución de tierras pero el empresariado se niega a satisfacer las demandas de la etnia, que por lo demás están amparadas por la legislación internacional.

2. Junto a lo anterior, se criminaliza la lucha reivindicativa del pueblo mapuche y le son aplicadas la ley antiterrorista, por (supuestos) delitos que si son cometidos por ciudadanos que no son de la etnia, son procesados por leyes comunes. Lo anterior amparado por un despliegue comunicacional que hace que el conjunto de la población ignore y mal entienda la demanda mapuche por lo que no simpatiza ni solidariza con este grupo étnico. Situación por la que permanecen aislados en nuestra sociedad.

3. La prisión de luchadores sociales, preferentemente de aquellos que tienen condenas en el pasado (la primera dictadura, la de Pinochet) van evidenciando una conducta de mayor represión, buscando encarcelar a quienes se opongan a su proyecto histórico y que no cuenten con apoyo social o no esté mezclado con las redes de poder de la actual dictadura, que el gobierno se preocupa por la seguridad de las personas, utilizando para ello el manido discurso de que es la nueva forma de hacer las cosas, de devolver las calles, la tranquilidad y los espacios públicos a los chilenos. (falta que agreguen que son los chilenos bien nacidos y para ellos los bien nacidos son todos aquellos que siguen al gobierno sin cuestionar ninguna de sus decisiones)

4. La represión de los estudiantes (primero a los segundarios a los que ahora suman a los de educación superior) que busca adormecerlos y someterlos a la dominación ideológica que su proyecto económico lleva asociado, lo que se traduce en el discurso del Ministro Lavín, (exactamente, el mismo que fue funcionario de la dictadura de Pinochet) que señala que lo que la mayoría quiere es que sus hijos estudien y sean profesionales mañana, es el mismo que cual adivino, señala que la mayoría quiere que los alumnos estudien y estén en el colegio.

Sin duda que todos queremos que los muchachos estudien y estudien bien, pero queremos que sean estudiantes conscientes del país que viven y de lo que es mejor para el bien común, para todos quienes habitamos nuestro país, con una verdadera equidad en el reparto de la riqueza, con espíritu crítico y propositivo, sobre todo libre pensantes y no el proyecto de la dictadura chilena 2.0 que busca jóvenes adormecidos, aceptando sin cuee acepte su realidad sin cuestionarla, sin revelarse en contra de ella y sin querer cambiarla.

Sin que quieran cambiarla ya que todo cambio implica pérdida de privilegios para la clase dominante, que en este caso es una clase dominante que gobierna y beneficia a aquellos que más tienen y les niega toda posibilidad de acceso a la riqueza (un mejor reparto) a la mayoría de la población.

5. La conducta y actitud de Carabineros que con la llegada de la nueva dictadura al poder, se siente con propiedad y autoridad de aplicar su verdad y la violencia en contra de la población disidente de las nuevas autoridades, pasando por alto el estado de derecho que se ha logrado tener hasta ahora y aplica los procedimientos que aplicó en la primera dictadura (la de Pinochet), deteniendo en forma arbitraria y sin pruebas a los disidentes del régimen.

Ha llegado a disparar hacia los estudiantes, hacia las universidades provocando destrozos, golpea a quienes se les pongan por delante, destruye e invade los campus universitarios en la búsqueda de imponer su orden. Detienen a estudiantes menores de edad por el solo hecho de rebelarse al modelo impuesto. Y últimamente infiltra las manifestaciones (como la de los trabajadores públicos) con agentes de civil portando armamento y con el único objeto de organizar provocaciones que justifique la arremetida de las policías, legitimando su accionar.

6. El control de los medios de comunicación que le permite la clase empresarial, construye la realidad que ellos quieran mostrar, con lo que buscan construir una ciudadanía que tenga una conducta oveja, que no cuestione, ni mucho menos que no reflexione respecto de su condición con el objeto de que el modelo se imponga a ultranza.

Asistimos a la imposición mediática del caso de los mineros, por supuesto una tragedia obrera por negligencia empresarial, primero a los esfuerzos por encontrarlos y ahora por sacarlos con vida del socavón para devolverlos a sus familias. Sin duda una cosa muy justa y no se espera menos de una autoridad gobernante, pero el que este caso sirva para ocultar a los chilenos atrapados en una huelga de hambre en el sur de Chile, el drama de los damnificados por el terremoto, el drama de enfermos terminales que comienzan a morir por que el gobierno les niega el dinero que permitía adquirir los remedios necesarios para prolongarles la vida, los atropellos que se cometen con los trabajadores contratistas, con los temporeros, pescadores artesanales, etc.

7. En definitiva, tenemos un gobierno mediático, que despliega un mar de palabras pero es un desierto de ideas.

Por esto y por lo que seguirá sucediendo, es que llamamos a desarrollar la reflexión, empoderarse de nuestra realidad y luchar por mantener los espacios de libertad que hemos conquistado ya que en definitiva, el manejo comunicacional el adoctrinamiento ideológico no pueden cambiar la realidad, la realidad siempre está ahí, siempre emerge y es nada más pero nada menos, que la realidad, esa del pasaje de micro a $560 que cada día desangra a los sectores más modestos, esas alzas en las cuentas de la luz, del agua que desangran a los más pobres, a los de las esquinas que viven angustiados y roban a sus compañeros de infortunio para drogarse, a las muchachas de la población que se prostituyen para intentar vivir en la realidad mediática, esa realidad porfiada que está ahí, tiene olor, color y forma. Tiene nombre y también apellido.

Podemos y merecemos vivir mejor.

(Primero se llevaron a los comunistas, pero a mi no me importó porque yo no lo era; enseguida se llevaron a unos obreros, pero a mí no me importó porque yo tampoco lo era, después detuvieron a los sindicalistas, pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista; luego apresaron a unos curas, pero como yo no soy religioso, tampoco me importó; ahora me llevan a mí, pero ya es demasiado tarde. Bertolt Brecht, poeta y dramaturgo alemán (1898-1956)

Eduardo Sanchez B
COMUNICACIONES
ASAMBLEA NACIONAL POR LOS DERECHOS HUMANOS CHILE

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