jueves, 21 de abril de 2011

Afirma presidenta de Brasil que ONU "envejeció"


La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó el día 20 en un acto ante el cuerpo diplomático brasileño que la Organización de Naciones Unidas (ONU) "envejeció" y se tornó "obsoleta", por lo que llamó a una reforma que la haga más representativa del mundo actual.

"Las instituciones internacionales de otrora se tornaron obsoletas. Hay mucho que hacer, hay que reformar esa gobernanza y dar a ella la representación que los países emergentes tienen hoy en el escenario internacional", afirmó la mandataria en un discurso.

Rousseff participó en la ceremonia de graduación de 109 diplomáticos en Itamaraty, la cancillería brasileña, acompañada del vicepresidente Michel Temer y del canciller Antonio Patriota, entre otras altas autoridades.

Recordó que la reunión de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), realizada la semana pasada, reivindicó un nuevo orden global ajustado a los tiempos recientes.

"La recién concluida cumbre de los BRICS, en China, reafirmó el objetivo de los grandes países emergentes por un orden internacional más democrático y representativo del mundo del siglo XXI", dijo.

Según Rousseff, la reforma del Consejo de Seguridad, al que su país pretende ingresar como miembro permanente, "no es un capricho de Brasil", y para ser representativo el órgano debe dar "efectiva importancia" a la cuestión de la paz y de la seguridad.

La demanda brasileña "refleja la necesidad de ajustar ese importante instrumento de la gobernanza mundial a la correlación de fuerzas del siglo XXI. Exige que las grandes decisiones al respecto sean tomadas por organismos representativos y por esa razón, más legítimos", señaló.

En el mismo sentido, subrayó la importancia del G-20 -grupo de las mayores economías desarrolladas y en desarrollo- como ámbito para discutir los rumbos de la economía mundial.

"La gobernanza económica global, heredada del siglo pasado, sucumbió a la crisis financiera de 2008 junto con el dogma de la infalibilidad de los mercados. El G-7 fue desalojado por el G-20 en la discusión de salidas a la crisis", dijo.

La presidenta reafirmó que los países de Suramérica y, en particular, el Mercado Común del Sur (Mercosur, formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con Venezuela en proceso de adhesión) son la prioridad de la política externa brasileña.

"América del Sur seguirá siendo la prioridad de la política externa del gobierno. No hay espacios para las discordias y rivalidades que nos separaron en el pasado", agregó.